jueves, 1 de mayo de 2014

El nuevo MAN, la fíbula de Turuñuelo y el género femenino



La semana pasada hice una breve escapada al Museo Arqueológico Nacional. Aunque no tenía tiempo para una visita completa, me pudo la curiosidad de conocer las nuevas instalaciones y comprobar qué piezas bizantinas habían dejado en exposición (amén de asegurarme con mis ojos que la Dama de Elche estaba de vuelta, cosa que no me acababa de creer).
La impresión fue muy positiva, aunque sin duda a ello contribuyó la luz de una magnífica tarde de primavera. El MAN se ha convertido en un marco espacioso y agradable de una colección que, si bien no está expuesta con un recorrido marcado muy claramente, sí se ve realzada no sólo por el entorno sino también por el uso de cartelas claras, bilingües, que en ocasiones hasta ofrecen la imagen ampliada de de la pieza expuesta.
Ése fue el problema. La única obra con leyenda en griego que yo vi (aunque ya digo que no hice un recorrido sistemático) fue la fíbula del Turuñuelo (Badajoz), un pequeño medallón de oro que conserva una de las más antiguas representaciones de la Adoración de los Magos. Como nuestro socio Jaime Vizcaíno Sánchez escribió en 2009 (La presencia bizantina en Hispania (siglos VI-VII): la documentación arqueológica, Universidad de Murcia, p. 771), la fíbula se data de finales del s. VI y se considera de probable origen sirio-palestino. La cartela que acompañaba la pieza incluía una ampliación de ésta y la transcripción errónea de la leyenda griega. No sé cuántos visitantes del MAN se darán cuenta de los errores, pero está claro que los responsables del museo se han equivocado al confiar la transcripción a quien no conoce la lengua suficientemente. En realidad, en la imagen ampliada de la fíbula se lee con nitidez:
+ ΑΓΙΑ ΜΑ/ΡΙΑ ΒΟΗΘΙ / ΤΗ ΦΩΡΟΥΣΑΙ / + ΑΜΗΝ + (Con errores de ortografía: lo correcto sería ΒΟΗΘΕΙ ΤΗΙ ΦΟΡΟΥΣΑΙ)
SANTA MARÍA AYUDA A LA PORTADORA. AMÉN.
Errores de transcripción aparte, como las traducciones que se suelen dar del texto vienen del inglés y no del griego, nadie ha reparado en el género femenino y en que la persona que invoca a la Virgen (y la portadora del broche) es una mujer.
Esperemos que los responsables del MAN corrijan la cartela. Es una lástima que esa falta de rigor empañe la imagen tan profesional del nuevo museo.

Inmaculada Pérez Martín